
Semana tras semana, la barriga de una embarazada se hincha como un globo. Lo vemos, la panza abultada crece a la vez que el futuro bebé que aloja. Pero la gestación no deja ver otros cambios, los internos, que suceden a lo largo de nueve meses.
Los órganos de la progenitora se mueven, y un GIF viral del Museo de Ciencia e Industria de Chicago nos muestra cómo se va haciendo espacio al feto. En 4 segundos se recoge 40 semanas de transformación.
El cambio mágico y drástico se agudiza en el tiempo. Es a partir del segundo trimestre —el momento en el que el vientre empieza a sobresalir y la gente se empeña en tocarlo—, cuando el hígado y el estómago se van exprimiendo. Ahí se aprecia cómo van quedando arrinconados arriba mientras la vejiga está aprisionada abajo, lo que explica que cada vez tenga que ir con más frecuencia a baño.
Es un hazme hueco extraño y fascinante que ahora queda desvelado.