
Cuando Erica Mahnken y su prometido, Michael Favor, se encontraron a la pequeña Ashley en el interior de un fumadero de crack abandonado de Staten Island el mes pasado, la pobre estaba flaca, malnutrida y cubierta de quemaduras de cigarrillo.
Durante al menos dos días en medio del duro invierno neoyorquino, la perra estuvo abandonada a su suerte sin agua, comida ni calefacción.
"No hicimos ni una sola pregunta cuando aquella persona nos llamó para decirnos que había un perro solo" explicó Mahnken a CBS News. "Fuera estaba helando. No había nada en la casa. No, no pensamos nada, simplemente salimos corriendo hacia allí, la recogimos y dijimos, 'Bueno, ya pensaremos qué vamos hacer con ella después de sacarla de aquí'".
Hace cerca de un año, Mahnken, Favor y su amiga Lara Ribero, habían iniciado un proyecto de rescate y acogida de perros llamado No More Pain, pero en el momento de encontrar a Ashley no tenían ningún hogar disponible.
Por suerte, los chicos de Fort Pitt, un parque de bomberos de la zona este, se ofrecieron a cuidar de ella hasta que alguien pudiera acogerla indefinidamente. Pero pronto cambiaron de idea. Apenas tres días después llamaron a Mahnken para preguntarle si podían adoptar a la perrita. Mahnken, por su puesto, dijo que sí.
Ashley (o Ash, como la llama su familia de bomberos), todavía no ha cumplido un año, pero ya tiene su vida muy encaminada en Fort Pitt. Una vida que podemos seguir a través de su cuenta ofical de Instagram, que ya tiene 10.000 seguidores.
Los chicos la adoran.
Incluyendo al jefe.
Les acompaña en las comidas.
Y también en las salidas (ya le han adjudicado un sitio en el camión).
Además, cada día tienen un rato para jugar con ella.
Aunque haya caído una nevada de narices, no importa, los bomberos del parque siempre están dispuestos a pasar un buen rato con su chica favorita.
Ahora, mes y medio después su rescate, los veterinarios han confirmado lo que podemos apreciar en sus fotos y sus vídeos. Desde que la recogieron, Ashley ha duplicado su peso, y está perfectamente feliz y sana.
Si tienes un poco de envidia, es normal, Ashley con un año tiene trabajo fijo y vive rodeada de hombres cachas y a ti ya solo te saluda el bote de ketchup que lleva desde 2013 en tu nevera. Aunque hay que reconocer que ella juega con ventaja, ¿cómo poder negarle algo a un bicho con esas orejas tan monas?